Descripción general
El crisol de combustión se utiliza junto con un tubo de combustión y se introduce en hornos tubulares para calcinar materiales o envases. Permite preparar muestras para análisis de carbono, azufre y volátiles en laboratorios metalúrgicos y químicos.
Su cuerpo de porcelana refractaria distribuye el calor de forma homogénea y soporta ciclos repetidos sin deformarse.
- Soporta hasta 1200 °C.
- Compatible con reactivos ácidos como K2S2O7.
- Pared interior lisa, fácil de limpiar.
- Elemento auxiliar indispensable en cualquier laboratorio químico.
Recomendaciones rápidas
- Precalienta el horno antes de introducir el crisol.
- Distribuye la muestra de forma uniforme para evitar picos térmicos.
- Deja enfriar gradualmente y limpia con cepillo suave.
Manipula con pinzas cerámicas y evita choques térmicos bruscos para prolongar su vida útil.